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El
grupo de frutas
finas -denominación
que se vincula al aspecto comercial y no al botánico-
incluye a un conjunto de especies que se caracterizan por su
reducido tamaño y pueden clasificarse en dos subgrupos:
Berries,
de sabores acidulados y rápida perecibilidad:
Arándano
o blueberry (Vaccinium corymbosum).
Frambuesa roja o raspberry (Rubus idaeus).
Moras y Zarzamoras arbustivas1 (híbridos del género
Rubus)
Grosellas o gooseberry: Grosella Espinosa o Uva Espina (Ribes
grossularia), Grosella Negra o Cassis (Ribes nigrum) y Grosella
Roja o Corinto o Zarzaparrilla (Ribes rubrum).
Frutilla o strawberry (Fragaria ananassa e híbridos).
Cherries,
frutos menores de las frutas de carozo:
Cereza (Prunus
avium)
Guinda (Prunus cerasus)
Comúnmente llamados frutos del bosque, los
berries han sido uno de los grupos de productos más dinámicos
del comercio alimentario mundial durante la década 1997-2006.
Las especies de mayor relevancia económica son el arándano,
la frambuesa, las moras y la frutilla.
Se trata de producciones intensivas en mano de obra y capital,
que generan alta rentabilidad en pequeñas superficies
y son movilizadoras de las economías locales y regionales.
Las características de perecibilidad de estas frutas imponen
requerimientos muy específicos con relación a la
post-cosecha y el transporte.
Los berries presentan variadas posibilidades de industrialización
y poseen propiedades benéficas para la salud: son ricos
en vitaminas C y E, carbohidratos, fibras, azúcares y
antioxidantes. |